LA ORACION DEL PECADOR

 

La oración del pecador que es la estrategia evangelista de llamada al altar que se utiliza en la gran mayoría de las iglesias protestantes del mundo entero. Generalmente, antes de hacer ésta oración, al pecador se explica y dan a conocer las 4 leyes espirituales: 

  1. Dios te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida (Jn.3:16). ¿Sabías que Dios te ama?
  2. El hombre es pecador y está separado de Dios (Rom.3:23). ¿Sabes que eres pecador?
  3. Jesús murió por tus pecados (Rom.5:8, Jn.3:16). ¿Sabías que Jesús murió por ti para salvarte y que puedas ir al cielo?
  4. Debemos invitar y recibir a Cristo en nuestro corazón como nuestro Salvador personal (Jn.1:12, Rom.10:9, Ap.3:20). ¿Quieres recibir a Cristo?

Una vez que la persona dice si a cada uno de los puntos entonces se invita a agachar su cabeza y hacer una oración para que Jesús entre en su vida y luego se le da la bienvenida en la familia de Dios y dependiendo de las Iglesias o los métodos también se les da los 3 derechos que ha ganado con esa oración: 

  1. Derecho a alimentarse con la palabra de Dios.
  2. Derecho a que sus oraciones sean escuchadas por Dios.
  3. Derecho a tener una familia (la familia espiritual en la Iglesia). 

Pareciera ser que todo lo que se expuso es bíblico a no ser por los siguientes puntos: 

1)      La oración de pecador no es bíblica ni histórica 

Quien inicia con esta forma de evangelismo es Billy Sundayen 1930 pero quien se encargaría de popularizarla es Billy Graham desde 1935 y posteriormente organizaciones como Campus Crusadefor Christ y los nuevos tele-evangelistas hicieron que esta práctica se extendiera entre diversos grupos evangélicos a nivel mundial. 

Anterior a este tiempo la oración del pecador es completamente desconocida en los círculos protestantes. Desde la reforma hasta principios del siglo XX la manera de llamar a los pecadores siempre fue “La sola Fide” (Sólo por la Fe), haciendo lo mismo que Cristo hizo en: 

Marcos 1:15El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. 

Lucas 13:5  “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”. 

Pedro y Pablo en: 

Hechos 3:19  Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, 

Hechos 17:30  Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 

En toda la Escritura no encontramos un solo pasaje donde se vea a Cristo o los apóstoles evangelizando haciendo orar a las personas para que Jesús entre a sus corazones. Tampoco se ve utilizando este método entre los reformadores, puritanos,  ni en el gran despertar del siglo XVIII en Inglaterra y las colonias inglesas de  Americana del Norte, tampoco en las misiones modernas del siglo XIX sino sólo hasta mediados del siglo XX. 

2)       La oración del pecador no hace énfasis en el arrepentimiento ni en la fe en Cristo 

 Nótese los versículos mencionados, todos ellos hacen un hincapié en el arrepentimiento. Martín Lutero solía decir: “Cuando prediques, hazlo de tal manera que cuando acabes las personas terminen odiando su pecado o de lo contrario odiándote a ti”. Cristo nos enseñó la manera como evangelizar y es confrontando el pecado y llamando a las personas a que tengan un arrepentimiento genuino y que crean en el evangelio que se les es predicado. 

En las siguientes palabras el Dr. Martin Lloid Jones explica: Arrepentimiento significa que uno se da cuenta que es culpable, un vil pecador en la presencia de Dios, que merece la ira y el castigo de Dios; que se dirige hacia el infierno. Significa empezar a darse cuenta de que eso que se llama pecado está en uno, que uno anhela verse libre de él y le da la espalda en todas sus formas. Uno renuncia al mundo cualquiera sea el costo, el mundo en su mentalidad y perspectiva tanto como en la práctica; y se niega a sí mismo, toma su cruz y sigue a Cristo. Sus más allegados e íntimos, y el mundo entero, pueden considerarle un necio, o decir que tiene una manía religiosa. Puede ser que uno tenga que sufrir pérdidas financieras, pero no importa. ¡Eso es arrepentimiento!”. 

La gran debilidad de la oración del pecador es que no hace énfasis en el arrepentimiento y en confrontar el pecado, sólo menciona que es un pecador pero no hace sentir a la persona cuan pecador es, sólo hace repetir “me arrepiento de mis pecados” pero la persona no logra entender la enormidad y el significado que esta palabra conlleva. El énfasis que hace la oración del pecador es en la misma oración. Escuche atentamente lo que se les dice a las personas: “Esta oración cambiará tu vida” “Esta oración hará que tu nombre sea escrito en el libro de la vida” “Esta oración te devolverá al Padre…” Etc. ¿Esta oración…? ¿Acaso vemos a Cristo predicando?: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado ¿Alguien quiere hacer esta oración para recibirme en su corazón?” ¿Acaso vemos a los apóstoles utilizando este método en las Escrituras?  El simple hecho de que no esté registrado en la Palabra, es motivo suficiente para examinar nuestra forma de evangelizar y volver al ejemplo bíblico. 

Muchos dirán, yo fui salvo de esa manera y millones fueron convertidos. No dudo de eso mi estimado hermano en Cristo, pero no fuiste salvo por eso, sino a pesar de eso. De igual manera no dudo  que hayan genuinas conversiones pero también no dudo que hayan falsas conversiones, personas que creen que por el simple hecho de hacer una oración ya sus nombres están escritos en el libro de la vida y las estamos declarando salvas diciendo “hermanos, bienvenidos a la familia de Dios” sin embargo sus vidas y frutos espirituales muestran todo lo contrario. Pero además que produzca falsas conversiones, también este método daña a los verdaderos creyentes porque les da una idea muy superficial de lo que es la salvación, ellos ponen su confianza en una decisión u oración y no en la obra regeneradora del Espíritu Santo en el creyente y la Fe en Cristo. 

3)      Análisis y estudio de la invitación al altar para recibir a Cristo (4º Ley espiritual) 

En la cuarta ley espiritual se utilizan pasajes como “Rom.10:9, Ap.3:20, Jn.1:12” para que la persona ore y reciba a Cristo en su corazón. Analicemos con lupa estos versículos y en su contexto. 

  • Romanos 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 

Con este versículo se explica a las personas que deben confesar a Jesús con su boca, es decir, deben hacer una oración declarándole como Señor de sus vidas, la persona debe pronunciar sí o sí esas palabras de alguna manera para que sea salva.  Pero el verbo confesar que se utiliza en este versículo en el griego original es jomologeo que significa “declarar abiertamente, hablando con libertad, siendo tal confesión el efecto de una profunda convicción de unos hechos”. 

El pastor Paul Washer explica: “Este es el testimonio de la Escritura y la interpretación de todos los eruditos evangélicos; que somos salvos solamente por fe, entonces ¿Por qué Pablo agrega la confesión como un requerimiento para la genuina conversión? Pablo no está contradiciendo la doctrina de solamente por fe, pero está enseñando que nuestra confesión pública del Señorío de Jesucristo es la evidencia de creer con el corazón. Si alguien es verdaderamente convertido, confesará públicamente a Cristo en palabra y obra, esto es el hombre que verdaderamente ha creído en su corazón. Tú podrás ver, escuchar de su boca y ver con su vida, que su fe es genuina y salvadora, no va a negar a Cristo sino que va a confesar a Cristo a pesar de las circunstancias.  Ahora recordemos que Pablo le está diciendo esto a una Iglesia que era perseguida, que si no daban gloria y honor a César como Señor morirían. Pero el verdadero cristiano preferiría decir <<Sólo Cristo es el Señor>> y morir antes que negarlo y vivir”. 

  • Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 

Con este versículo se suele explicar que Cristo está en la puerta del corazón del pecador tocando y esperando a que abra la puerta y le deje entrar. Pero, en este versículo, si leemos bien el contexto, aquí no está hablando a una persona, sino a una Iglesia apóstata (la iglesia del último tiempo) que no es fría ni caliente (v.15), que se hizo rica y soberbia porque según ella no tiene ninguna necesidad (v.17), a esta Iglesia el Señor la reprende diciéndole que es un “Desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo” y le manda a que unja sus ojos con colirio para que vea y se arrepienta. Y note lo que enseña este pasaje, Pablo llama a la Iglesia casa de Dios (1 Timoteo 3:15) es decir, morada, familia y Jesús en Mt.28:20 les dice a sus discípulos “He aquí estoy con vosotros todos los días…”  pero en el caso de esta Iglesia Cristo no está dentro de ella, sino en la puerta y está llamando a los verdaderos creyentes a salir de ahí para que él entre en ellos y disfruten del compañerismo íntimo del Señor. 

Nótese como se pierde la enseñanza original de este pasaje y no tiene nada que ver con un llamado evangelístico, sino más bien es un llamado a los creyentes que están engañados en medio de una Iglesia que se ha descarriado del camino de verdad. 

  • Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. 

Este pasaje suele utilizarse para que la persona “tome su decisión de recibir a Cristo en su corazón”. Es decir, que la persona debe tomar la iniciativa de lo contrario Cristo no entrará en su vida. Pero si leemos el versículo siguiente vemos que esto no es así: 

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. Juan 1:13

Es decir, el planteamiento es a la inversa, no es que la persona pecadora debe tomar su decisión y orar para que reciba a Cristo, sino que cuando se llama a los hombres para que se arrepientan y crean en el evangelio,  aquellos que lo hacen y reciben a Cristo, éstos son engendrados de la voluntad de Dios para hacerlos hechos hijos de Él y no fue por decisión o voluntad humana, ya que el hombre no regenerado está muerto en sus delitos y pecados (Ef.2:1, 5:14; Mt.8:22; Jn.5:25; Col.2:13) y éste no quiere (Jn.5:40) no entiende ni busca a Dios (Rom.3:10-12). 

Entendamos como ya hemos mencionado que la salvación es de Jehová (Sal.3:8) y es por GRACIA. La salvación no se da porque yo decidí creer ni por las obras o méritos que yo haya hecho (Ef.2:9). Es decir, nadie puede atribuirse siquiera una parte de la salvación diciendo “Yo creí y me arrepentí por eso soy salvo” ¡No es así! Porque el arrepentimiento y la fe como vimos anteriormente son dones que Él da (Hch.11:18; Ef.2:8). Por lo tanto, nuestra única labor como predicadores del evangelio es llevar fielmente la Palabra, llamar a los hombres para que se arrepientan de sus pecados y crean en el Señor Jesucristo y será el Padre llevando a los pecadores hacia Su Hijo (Jn.6:37,44) y el Espíritu Santo se encargará de convencer de Justicia, Pecado y Juicio (Jn.16:8) y todos aquellos que crean serán los que Dios escogió (Hch.13:48). Sólo debemos confiar y esperar en Él sabiendo que hará su obra. No voy a frustrarme si pocos o nadie cree ni tampoco voy a enorgullecerme y jactarme si una gran muchedumbre se convierte, ya que sólo soy un siervo inútil (Lc.17:10) y es Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo quienes hicieron Su obra ¡Ese es el evangelio que predicó Cristo, los apóstoles, los reformadores! ¡Ese es el único evangelio al cual debemos volver dándole toda la gloria a Él! No poner nuestra confianza en métodos o estrategias humanas, sino sólo confiar en la Palabra sabiendo que cuando prediquemos el evangelio tal cual y nos enseñó Cristo, el añadirá los que habían de ser salvos (Hch.2:47). 

4)      Alternativa a la oración del pecador 

a)       Enseñe y muestre a la persona quién es Dios.- En vez de centrar el evangelio en el hombre, los beneficios y planes que tendrá. Háblale acerca de quién es Dios, dígale que Él es Creador, Sustentador de todas las cosas, hable acerca de Su “Justicia, Santidad, Soberanía, Misericordia”. Que Él es digno de recibir toda alabanza y gloria. La Biblia en Génesis 1:1 empieza su relato con Dios y en toda la Escritura nos enseña que todas las cosas fueron creados por él y para él, es decir, el centro del universo es Dios y todo es para Su gloria y no para el hombre. 

b)       Enséñale lo que significa ser pecador.- No sólo dígale que es pecador sino que mediante la Palabra muestre lo que realmente significa ser pecador y estar destituido de la gloria de Dios. Imagínese que un doctor le diga a su paciente a la ligera: “¿Sabe que usted tiene cáncer? Pero con una simple pastilla se sanará”. ¿Qué pensaría usted de ese médico? Una posibilidad puede ser que tal médico no sea muy sincero y que no quiera preocupar a su paciente ni hacer que se sienta mal; otra opción puede ser que dicho médico no sepa nada de medicina y en el peor de los casos  es un estafador que quiere engañar a las personas para vender su producto. Ahora ¿Cómo nos comparamos nosotros que a pesar de que sabemos la verdad no queremos preocupar u ofender a las personas a causa de su pecado y explicarles lo que realmente significa ser pecador según la Palabra de Dios? ¿Acaso no estamos siendo poco profesionales como dicho médico y estamos dejando a las personas morir y haciéndoles creer una mentira? Otros por ignorancia y en el peor de los casos para engañar y obtener beneficios de ellas. Un buen médico lo que haría es sentarse con la persona, explicarle lo que le está pasando, las causas, consecuencias y la solución o tratamiento que se debe dar. De igual manera un evangelista, les mostrará mediante las Escrituras la causa del problema, expondrá las consecuencias del pecado y le dirá que sólo el arrepentimiento genuino y la fe en Jesús podrá salvarlo, y éste es el mensaje que Dios ha prometido bendecir para salvar a los creyentes por la locura de la predicación (1Co.1:21). 

c)       Cristo no murió por todos, sino por todos aquellos que se arrepienten y creen.- Sin duda Juan 3:16 es uno de los pasajes más hermosos que encontramos en toda la Escritura, pero sin embargo nosotros lo utilizamos de una forma irresponsable y voy a explicar por qué. 

Ya hemos visto que el llamamiento que debemos hacer a las personas es al “arrepentimiento y creer” mostrar conforme a la Palabra lo que significa ser pecador para que el Espíritu Santo sea convenciendo y mostrando a la persona que es culpable y merece la ira de Dios por su pecado y rebelión, mostrar que no puede ser salvo por su justicia propia ni buenas obras. Entonces aquellos quienes se arrepienten y creen recién mostrar la cruz de Cristo y decirles: 

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16 

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. Juan 3:18 

Esas son las “buenas nuevas” mostrar al hombre de que a pesar que merece la ira y condenación eterna por su pecado, Dios envía a Su hijo para que todos los que creen en él no sean condenados ni se pierdan más tengan vida eterna. En cambio, cuando nosotros les decimos a las personas que “Jesús te ama”, cuando ni siquiera se explica qué es el pecado, cuando no se habla acerca de la condenación ni del juicio ¿Qué buena nueva es aquella? El hombre del mundo que es un orgulloso y egocéntrico por naturaleza tomará esas palabras sólo para agrandar su ego y creer que Dios está en la obligación de bendecirlo y de que todo cuanto haga le tiene que salir bien y cuando se dé cuenta que no funciona así, se dará la vuelta y dirá “Jesús no me bendijo así que me voy” Esto en el caso de alguien que nunca fue convertido, pero en el caso de un creyente verdadero se sentirá traicionado y engañado ya que sus planes no salieron como esperaba. ¿Puede ver el mensaje subliminal que se da a la persona cuando se empieza primero a hablar de amor en vez de confrontar el pecado, en vez de hablar del juicio, condenación e ira de Dios y llamar a los hombres a que se arrepientan? Tal vez nuestra intención no sea esa, pero es así como se entiende. Como solía decir el pastor David Wilkerson “Este evangelio de amor sólo alcanza a la carne. No consigue alcanzar el corazón, no alcanza el pecado, para que pueda haber una limpieza una cirugía precisa, hecha por el Espíritu”. 

5)      Análisis de los 3 derechos obtenidos por la oración del pecador 

En mi opinión este es otro gran error que se les dice a las personas cuando ni siquiera se les predica el evangelio completo y da una idea de que el hombre es víctima y merece todos los beneficios de Dios. Recordemos los puntos anteriores, el hombre viene de pecar, de ofender, de ser enemigo y aborrecedor de Dios, ¿Y aun así se le dice que tiene derechos? ¿No sería mejor darle las obligaciones que él tiene para con Dios?

a)       Derecho a alimentarse de la Palabra de Dios.- Más que un derecho, es una obligación que la persona tiene para conocer quién es Dios y cómo se debe glorificarle, cómo debe rendir su vida y planes a la voluntad de Dios. Que todo lo que él crea o haga este basado en la Palabra y que la “Sola Escritura” sea su manual de vida a seguir y obedecer. 

b)       Derecho a que sus oraciones sean escuchadas por Dios.- Este a mi parecer es el punto más débil de los “tres derechos” ya que como dijimos al principio esto se le dice a una persona que no ha sido confrontada en su pecado, que no se le advirtió de las consecuencias ni de la gran culpa de sus actos, a ésta persona se le dice que tiene “Derecho a que sus oraciones sean escuchadas por Dios” ¿Qué cree usted que una persona así vaya a pedir? De seguro que pedirá todo lo que desea, menos la voluntad de Dios, una persona así sólo pensará en sí misma y los beneficios que pueda obtener, como ser “casas, autos, fama, dinero, salud, prosperidad, éxito, etc.” Pero nunca le escuchará decir “Señor transforma y cambia mi carácter, quiero ser más santo, más obediente, más misericordioso, quiero dejar estos vicios, quiero que el amor fluya en mí, amarte más y glorificarte como dice tu Palabra, etc.” Como explica Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. No es sólo decir que nuestras oraciones serán escuchadas, sino que nuestras oraciones conforme a la voluntad de Dios y según Sus planes serán escuchadas e independientemente del resultado le vamos a exaltar y glorificar. 

c)       Derecho a tener una familia.- Más que centrarnos en el derecho de tener una familia y las obligaciones que los demás tienen para conmigo, debemos centrarnos en la obligación que yo tengo para con la familia de fe y el privilegio que Dios nos da para formar parte de Su Iglesia. 

CONCLUSIÓN

La oración del pecador no es bíblica, no es histórica, no hace énfasis en el arrepentimiento y fe en Cristo, genera falsas conversiones, daña a verdaderos creyentes porque les da una idea muy superficial de lo que es la salvación, muchos de los versículos utilizados no están en su contexto ni muestran la enseñanza original con que se escribió. ¿Entonces por qué usamos este método? ¿Porque así me enseñaron y todos la utilizan? ¿Vale más la moda evangélica o lo que dice la Palabra de Dios? Conociendo y entendiendo estos puntos ¿Qué hará usted al respecto? 


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