LAS 5 SOLAS, AYER Y HOY

 

LAS 5 SOLAS 

Las 5 solas, es la agrupación de 5 frases en latín que resumen las creencias teológicas básicas y fundamentales de los reformadores que hicieron frente a la doctrina católica romana.

Para todo cristiano nacido de nuevo la enseñanza de las 5 Solas deben ser innegociables, ya que ellas expresan  creencias fundamentales acerca de la Fe cristiana. Lamentablemente hoy en día estas doctrinas no se enseñan y han quedado en el olvido aun entre líderes y pastores. Aunque inconscientemente las conozcamos y aceptemos, no hay un conocimiento fuerte y profundo de estas grandes verdades para hacer frente al error y falsas enseñanzas que se han levantado.

 En este pequeño estudio mostraremos cuales son las 5Solas y qué es lo que la Iglesia evangélica actual enseña al respecto.

SOLA SCRIPTURE

En el Catolicismo Romano, la Biblia solamente no es considerada la Palabra de Dios, para ellos, la palabra de Dios es tradición más magisterio (La autoridad de enseñanza de la institución) y al último la Biblia, sólo cuando todo es unido pueden considerar la Biblia como palabra de Dios.

En la Reforma se rompió con ese concepto y se enseñó que sólo la Biblia o Solo la Escritura es la Palabra de Dios y es la máxima autoridad en materia de Fe y práctica,  es decir, todo lo que se cree y practica debe tener como fundamento la SOLA PALABRA DE DIOS; el Papa, la Iglesia, la Tradición, los Concilios NO pueden estar por sobre la autoridad de la Palabra. Además, la Biblia es la revelación completa y no ha de añadírsele ni quitarle absolutamente nada.

Como lo expresa la confesión de Fe de Westminster: “Todo el consejo de Dios tocante a lo necesario para su propia gloria y para la salvación, la fe y la vida del ser humano, consta expresamente en la Escritura, o de ella puede deducirse por buena y necesaria consecuencia. Jamás deberán añadírsele ni nuevas revelaciones del Espíritu ni tradiciones humanas.”

2 Ti. 3.15-17; Gl. 1.8-9; 2 Ts. 2.2; Ap. 22:18-19

La Sola Scriptura fue el principio formal de la Reforma Protestante, la lectura y el estudio de la Palabra de Dios (algo que la iglesia católica prohibía e indicaba que sólo ella podía interpretarla) mostraba a las personas que muchas de las enseñanzas católico romanas y sus prácticas no tenían ningún fundamento en la Palabra de Dios. 

¿Sola Scriptura o sólo cultura?

La iglesia romana a pesar de que a duras penas enseñaba que la Biblia es la Palabra de Dios, no dudó un solo instante en quemar cientos y miles de Biblias, a sus traductores  y a quienes poseían una a la largo de la historia. Actualmente la iglesia evangélica no quema Biblias, pero con sus enseñanzas, tratan de quemarla sin prenderle fuego, por ejemplo, muchos sectores en el ámbito neo evangélico enseñan que:

La Biblia es letra muerta, basándose en una errónea interpretación de 2Co. 3:6 enseñando que es la Revelación del Espíritu que te guiará y no la letra muerta de la Escritura. Sin embargo, el contexto del versículo citado, está hablando del Antiguo y Nuevo pacto, leamos atentamente el versículo completo: “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, más el espíritu vivifica” 2Co. 3:6,  el antiguo pacto era la ley, y puesto que el ser humano no podía obedecer toda la ley de Dios, esa letra (ley) lo acusaba y condenaba, más en el nuevo pacto con la muerte de Jesucristo, la salvación es por gracia y no por las obras de la ley, dando el Espíritu Santo vida al creyente.

Nuevas revelaciones, Roma añadió los libros apócrifos a la Biblia, además de la tradición y magisterio, ahora nosotros estamos añadiendo las nuevas revelaciones. Cuántas veces no hemos escuchado de parte de pastores y pseudoministros la frase “Dios me ha dado una nueva revelación…”, “Dios me dijo…”, “Tengo la última palabra profética de parte de Dios”, “Tengo una revelación mejor que la Biblia…”, y un largo etc. Pero sólo la Biblia es la única revelación autorizada por Dios “Toda la Escritura es inspirada por Dios” 2 Timoteo 3:16-17, las revelaciones cesaron, "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo..." Hebreos 1:2-2.  No hacen falta nuevas revelaciones ya que esta está completa y se llama Biblia, “Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito…” 1Co. 4:6, la versión BLS lo traduce de la siguiente manera, “He hablado de Apolo, y de mí mismo, para que aprendan de nuestro ejemplo lo que significa el dicho: «No hay que hacer ni decir más de lo que dice la Biblia.». Encontramos también Apocalipsis 22:19: "Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida...".

SOLA FIDE

Mientras la iglesia católica enseñaba que hay que ganarse la salvación por medio de buenas obras, peregrinaciones a Roma, adoración de reliquias, la misa, compra de absoluciones, etc., la enseñanza de los reformadores fue que Solo por la Fe Dios salva, es decir  que la justificación (ser declarado justo por Dios) se recibe sólo por la fe, sin ninguna mezcla ni necesidad de buenas obras, aunque la fe salvadora siempre se evidencia por las buenas obras, es decir, “Fe = Buenas obras + Salvación”. Esta enseñanza contrastaba con la fórmula católica de “Fe + Buenas obras = Salvación”. (Gálatas 2:16, 3:6-11; Romanos 3:28; 5:1).

Para poder entender más la sola Fide, primero debemos comprender qué es la “Justificación” y para entender la “Justificación” debemos comprender el atributo de la Justicia de Dios y qué es el pecado.

Comenzando por el pecado, en el Antiguo Testamento, el pecado se describe como rebelión contra Dios, el desafío de su santo señorío y gobierno (Is. 1.28; 1 R. 8.50);  transmite un sentido literal de perversión, “torcimiento”, o “trastorno” deliberados (Is. 24.1; Lm. 3.9).  Pero, en el Nuevo Testamento el pecado toma un nuevo concepto, que se traduce «deuda» u «ofensa». Pablo declara en Romanos 6:23: “Porque la paga del pecado es muerte…”

Ahora, el gran dilema es. ¿Cómo un Dios Justo y Santo puede pasar por alto el pecado y perdonarlo? Su justicia demanda que el pecador reciba el castigo por su pecado, tal vez algunos digan, la persona sólo debe arrepentirse y Dios le perdona. En ese caso, el atributo del Amor de Dios opacaría Su Justicia, y si Dios enviara a todos al infierno por sus pecados (que bien sería lo justo), disminuiría el atributo del Amor y Misericordia. Sobre Su Justicia encontramos en la Escritura:

Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.” Salmos 143:2.

…y no tendrá por inocente al culpable”.  Nahum 1:3  

 “Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad”  Salmos 5:5 . 

Como podemos ver con estos versículos citados, la Justicia de Dios demanda que el pecador reciba el justo castigo y pena, que en este caso sería la condenación eterna. El pecado es nuestro crimen y no puede ser tomado como algo ligero y sin importancia. La Justicia de Dios demanda que se haga JUSTICIA. ¿Cómo puede el pecador ser justificado delante de Dios?, es decir, ¿cómo ser declarado inocente a pesar de que es culpable y merece la condenación y segunda muerte por su pecado?

Leemos atentamente el texto de la Escritura:

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”. Romanos 1:17 

sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”. Gálatas 2:16

La palabra “Fe” en griego original es “Pistis”, que su traducción sería “Confianza en Cristo para salvación”. Debemos comprender, que todos y cada uno de nosotros algún día estaremos frente a Él en el juicio final, y aquellos que han puesto su confianza en Cristo, aquellos que han creído en el Evangelio, entonces ellos vivirán (Más el justo por la fe vivirá), ellos serán justificados delante de Dios, es decir, a pesar de que merecen la condenación y muerte eterna por sus pecados, Dios los declara inocentes porque tienen Fe, es decir, su confianza no las pusieron en sus obras, sino en los méritos de Cristo en la cruz del calvario, creyeron que el murió por redimirlos ( Cristo compró o pagó su salvación), y conjuntamente con la Fe, viene el arrepentimiento, es decir, un odio y aborrecimiento al pecado y alejarse de el y buscar la santidad.  

Si bien hay otros tipos de Fe que también habla la Escritura, la Fe principal es aquella donde hemos puesto nuestra confianza en Cristo para Salvación.

         ¿La Sola fide o sólo obras?

Hoy en día la mayoría de  iglesias evangélicas, al igual que la iglesia de Roma, mezcla la ley y las obras, enseñando por ejemplo:

  • Si usted no da su diezmo está robando a Dios (Mal. 3:8), y recuerde que los ladrones no heredarán el reino de los cielos (1Co. 6:10).
  • Repite esta oración y serás salvo, esta oración te devolverá al Padre si lo confiesas con tu boca.
  • Sólo en el encuentro serás libre…. 

SOLA GRATIA

 En contraste con las doctrinas de mérito personal impartido por Roma, donde enseñaba que la misa es un “sacrificio que es verdaderamente propiciatorio”, y que por medio de la misma “Dios nos otorga la gracia y el don de la penitencia, remite nuestras faltas e incluso nuestros enormes pecados”.  Los reformadores regresaron a la doctrina bíblica de la salvación por gracia mediante la fe,  es decir, por un “favor inmerecido, regalo”, no como algo que el pecador haya conseguido por sus propios méritos (Ef. 2:8).

 Vimos en el anterior punto que el hombre es justificado por medio de la Fe. Ahora, la Fe no es algo que el pecador obtenga por mérito propio, sino, que la Fe es un don, un regalo que Dios da soberanamente a los que a los que quiere. Es decir, nadie puede decir, “yo soy salvo porque creí, me arrepentí y tuve fe” porque bíblicamente, la Fe, el Arrepentimiento para vida, y el creer en el evangelio son dones y regalos para aquellos que Él ha elegido desde antes de la fundación del mundo.

 Leamos algunos pasajes para poder ver lo erróneo de la siguiente frase: “soy salvo porque creí, me arrepentí y tuve fe”. 

Soy salvo porque creí, más la Biblia dice: 

Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna”. Hch. 13:48 

 Soy salvo porque me arrepentí, más la Biblia dice: 

Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!”. Hch. 11:18  

Soy salvo porque tuve Fe, más la Biblia dice: 

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”. Ef. 2:8 

 “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”. Ro. 12:3  

No tenemos nada de qué gloriarnos o jactarnos, ya que su pura Gracia y Misericordia es la que nos ha alcanzado, y no nosotros a ella, como lo expresa la confesión de Fe de Westminster:

Aquellos de la humanidad que están predestinados para vida, Dios, desde antes de la fundación del mundo, de acuerdo a su eterno e inmutable propósito, y del consejo secreto y beneplácito de su voluntad, los escogió en Cristo para gloria eterna. Mas esto, solamente por su libre gracia y puro amor, sin anticipar la fe o las buenas obras, ni la perseverancia en ninguno de los escogidos y cualquiera otra cosa en la criatura que le sirviera como causa o condición que le moviera a hacerlo y todo para la alabanza de su gloriosa gracia”.

        ¿Sola Gratia o ni siquiera Gracias…?

Los mercaderes de la Iglesia Romana decían a la gente: “Tan pronto como su moneda suene en el cofre, el alma de sus amigos ascenderá del purgatorio al cielo”. Hoy en día, en la misma iglesia evangélica, en congresos, programas de Tv “cristianos” se vende salvación, sanidad y prosperidad haciendo pactos con dinero, diciendo por ejemplo: 

  • “Le doy 10. Min. Para que todas las personas llamen y hagan su pacto con Dios, ya que esto es muy valioso y no hay gracia barata”.
  • “Dinero primero cosas después, esta es una ley aquí…”.
  • “Paca por la salvación de tu hijo, créele al Señor, llama en este momento para que ser libre”.

Bien lo escribió el apóstol Pedro:

y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme”. 2Pedro 2:3 

Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero”. Hch.8:20 

SOLO CHRISTUS

La iglesia de Roma tenía para llevar hacia a Dios como intermediarios a María, los santos, los sacerdotes, la iglesia, etc., además enseña  que hay un purgatorio y las almas que son detenidas allí deben ser ayudadas por las oraciones intercesoras de los feligreses.

La Reforma hizo un llamado a la iglesia a regresar a la fe en Cristo como único mediador entre Dios y el hombre, enseñaron que la salvación es solamente a través de la obra de Cristo. Como explicó Juan Calvino en los Institutos de la Religión Cristiana, “…intervino Cristo, e intercediendo por nosotros tomó sobre sus espaldas la pena y pagó todo lo que los pecadores habían de pagar por justo juicio de Dios; que expió con su sangre todos los pecados que eran causa de la enemistad entre Dios y los hombres; que con esta expiación se satisfizo al Padre… vemos solamente hacia Cristo para obtener favor divino y amor paternal”.

De la misma manera en el Catecismo de Heidelberg, Pregunta 30, “¿Creen pues también en el único Salvador Jesús, aquellos que buscan su salvación en los santos, o en sí mismos o en cualquiera otra parte? No, porque aunque de boca se gloríen de tenerle por Salvador, de hecho niegan al único Salvador Jesús: pues necesariamente resulta, o que Jesús no es perfecto Salvador o que aquellos que con verdadera fe le reciben por Salvador tienen que poseer en El todo lo necesario para su salvación.” ( 1Timoteo 2:5-6; Colosenses 1:13-18, Hechos 4:12).

Si bien actualmente la Iglesia Evangélica enseña que Cristo es el único camino y mediador entre el hombre y Dios, en la práctica muchas iglesias desestiman el sacrificio perfecto de Cristo añadiendo las obras y normas de la Iglesia a la obra completa de nuestro salvador, obras de las cuales ya se mencionó anteriormente, o enseñan a Cristo imcompleto, que sigue colgado en el madero (al igual que el crucifijo católico) y no muestran o enseñan aquellos atributos gloriosos de nuestro Salvador y la obra de "Redención, Justificación, Expiación y Propiciación" que llevó a cabo nuestro Señor, esas palabras son prácticamente desconocidas en medio neo-evangélico.

SOLI DEO GLORIA

A Dios sea toda la gloria, por cuanto Él es el autor y consumador de la salvación. Fue Dios quien llevó a la persona a Cristo (Juan 6:44) el Espíritu Santo quien convenció de justicia, pecado y juicio (Juan 16:8) y Cristo murió por nuestros pecados (1 Pedro 2:24). El hombre ante esta realidad no tiene de qué jactarse puesto que Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo hicieron su obra, no fue el libre albedrío del hombre o su propia decisión que lo salvó ni tampoco la habilidad de convencer del predicador para que las personas se conviertan, sino que fue porque Él tuvo misericordia de quién quiso (Romanos 9:16). Por lo tanto, toda la gloria de la salvación es para Dios.

Esta doctrina también enseña que todo en cuanto el hombre haga debe ser para la gloria de Dios. El catecismo menor de Westminster comienza con la siguiente pregunta: ¿Cuál es el fin principal del hombre? El fin principal del hombre es el de glorificar a Dios, y gozar de él para siempre (Ro. 11:36; 1 Co. 10:31; Sal. 73:25,26). Todo esto contrastaba con la división monástica de vida de lo sagrado contra lo secular perpetuado por la Iglesia Romana, los reformadores vieron que toda la vida debe ser vivida bajo el Señorío de Cristo. Cada actividad del cristiano ha de ser santificado para la gloria de Dios. (1 Co. 10:31; 1 Pe. 4:11; Ap. 1:6; 7:12; 2Pe. 3:1; Ef. 3:21; Rom. 11:36). Por ejemplo, encontramos en 1 Corintios 10:31:

Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”.

¿Cuántas veces cuando hemos tomado un vaso de agua y diciendo que es para la gloria de Dios? Si hasta en esos detalles debemos glorificar a Dios, cuanto más nuestras vidas, matrimonios, relaciones familiares, personales, nuestro trabajo, estudio, ministerio, etc. deben ser hechos para la gloria de Dios.

Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas”. Apocalipsis 4:11 

                ¿Soli Deo gloria o yo me llevo toda la gloria?

En la iglesia romana, el Papa y la misma iglesia se llevaban toda la gloria cuando se “ganaba” una persona o nación para “Cristo”. Actualmente en la iglesia neo-evangélica pasa lo mismo, es el líder, pastor, profeta o apóstol quienes se llevan la gloria cuando “ganan un alma”. Son sus estrategias, métodos, actos proféticos los que según ellos están haciendo retroceder las tinieblas en la ciudad, por lo tanto, es su sabiduría, ingenio y unción quien se lleva toda la gloria, y claro, Dios ayudó bastante también, pero fueron ellos el factor decisivo y quien hizo la diferencia.

¿Les parece exagerado todo eso?, veamos las siguientes enseñanzas o frases en los congresos de “avivamiento” y de líderes renombrados en la iglesia actual:

  • Rescatando la nación por el manto apostólico.
  • La Iglesia, a través de los “ungidos”, está transformando este mundo para que Cristo pueda volver. Hasta que este planeta no haya caído a los pies de los “ungidos” de la Iglesia como representante ésta de Cristo, Él no podrá volver.
  • “El fruto fiel es la Reunión de Honra. El fruto fiel es el discípulo honrando al líder, el líder de célula honrando a su líder 12, el líder honrando a su pastor, el pastor honrando a su pastor o apóstol. Es una cadena de honra”.
  • “Entendí que Dios quiere cambiar la Iglesia por los 12. Él quiere cambiar su vida por los 12. Y, para esto, el modelo necesita ser restaurado, entonces la nación será conquistada.”

A todas estas frases y enseñanzas no hay mucho que añadir o explicar, ellas mismas muestran que el fin es la gloria y honra a los hombres, olvidando que quien merece y es digno de recibir toda la gloria, es Dios. Y también es más que evidente porqué estás enseñanzas (temas doctrinales) son rechazadas ni se mencionan, porque contradice las actuales enseñanzas de gran parte de iglesia moderna, como lo explica la Palabra de Dios:

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”. 2Timoteo 4:3-4


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