SOLA SCRIPTURA

 1. La Biblia es la Palabra de Dios

Esta es la doctrina básica y esencial de la cual se desprenden todas las demás. La Sola Scriptura enseña que solo la Biblia es la palabra de Dios autoritativa e inspirada, es decir, la única fuente de doctrina cristiana, y que es accesible para todos, es decir,que es capaz de ser entendida con claridad, y se puede autointerpretar por medio de ella misma sin mediación personal alguna o libro externo alguno. Al decir que la Biblia no necesita interpretación fuera de ella misma, es una idea contraria que se opone directamente a las enseñanzas tradicionales de la Iglesia ortodoxa y la Iglesia católica; aunque éstas enseñan que la Biblia es la Palabra de Dios pero sólo puede ser interpretada fielmente por medio de la tradición apostólica; estando ésta representada para la tradición Católico-romana por el Magisterio, en otras palabras, es la iglesia la única autorizada en interpretarla ya que cree que en ella y sus líderes religiosos está la voz completa de Dios y no lo que esta expresado en la Escritura.

 La reforma protestante rompe con este concepto de que sólo en un grupo o élite religiosa esté la voz de Dios, proclama y enseña que todo cuanto Dios quiso dar a saber a su pueblo lo plasmó en su Santa Palabra, por lo tanto la Iglesia no determina lo que la Biblia enseña, sino que la Biblia determina lo que la Iglesia debe enseñar. Con respecto a las Sagradas Escrituras encontramos lo siguiente en la confesión de Fe bautista de 1689:

Las Sagradas Escrituras constituyen la única regla suficiente, segura e infalible de todo conocimiento, fe y obediencia salvadores[1]. Aunque la luz de la naturaleza y las obras de la creación y de la providencia manifiestan de tal manera la bondad, sabiduría y poder de Dios que dejan a los hombres sin excusa[2], no obstante, no son suficientes para dar el conocimiento de Dios y de su voluntad que es necesario para la salvación[3]. Por lo tanto, agradó al Señor, en distintas épocas y de diversas maneras, revelarse a sí mismo y declarar su voluntad a su iglesia[4]; y posteriormente, para preservar y propagar mejor la verdad y para un establecimiento y consuelo más seguros de la iglesia contra la corrupción de la carne y la malicia de Satanás y del mundo, le agradó poner por escrito esa revelación en su totalidad, lo cual hace a las Santas Escrituras muy necesarias[5], habiendo cesado ya las maneras anteriores por las cuales Dios revelaba su voluntad a su pueblo[6].

 La autoridad de las Sagradas Escrituras, por la que debe ser creída, no depende del testimonio de ningún hombre o iglesia[7]sino enteramente de Dios (quien es la verdad misma), el autor de ella; por lo tanto, debe ser recibida porque es la Palabra de Dios[8]”.


[1] 2 Ti. 3:15-17; Is. 8:20; Lc. 16:29,31; Ef. 2:20.

[2] Ro. 1:19-21,32; Ro. 2:12a,14,15; Sal. 19:1-3.

[3] Sal. 19:1-3 con vv. 7-11; Ro. 1:19-21; 2:12a,14,15 con 1:16,17 y 3:21

[4] He. 1:1,2a.

[5] Pr. 22:19-21; Lc. 1:1-4; 2P. 1:12-15; 3:1; Dt. 17:18ss.; 31:9ss., 19ss.; 1Co. 15:1;2Ts. 2:1,2,15; 3:17; Ro. 1:8-15; Gá. 4:20; 6:11; 1Ti. 3:14ss.; Ap. 1:9,19; 2:1.; Ro. 15:4; 2 P. 1:19-21.

[6] He. 1:1,2a; Hch. 1:21,22; 1 Co. 9:1; 15:7,8; Ef. 2:20

[7] Lc. 16:27-31; Gá. 1:8,9; Ef. 2:20.

[8] 2 Ti. 3:15; Ro. 1:2; 3:2; Hch. 2:16; 4:25; Mt. 13:35; Ro. 9:17; Gá. 3:8; Ro. 15:4; 1 Co. 10:11; Mt. 22:32; Lc. 16:17; Mt. 22:41ss; Jn. 10:35; Gá. 3:16; Hch. 1:16; 2:24ss; 13:34,35; Jn. 19:34-36; 19:24; Lc. 22:37; Mt. 26:54; Jn. 13:18; 2 Ti. 3:16; 2 P. 1:19-21; Mt. 5:17,18; 4:1-11.

Todo lo mencionado hasta el momento podemos resumir diciendo que: “Todo lo que se cree y práctica debe tener como fundamente la sola Palabra de Dios. El Papa, la iglesia, tradición o los líderes religiosos no pueden estar nunca sobre la autoridad de la Palabra de Dios”.

Es interesante que algunas personas incluso entre “cristianos” muestran su simpatía sólo por ciertos libros o textos de la Escritura, pero rechazan o simplemente pasan por alto otros libros y pasajes del volumen inspirado. ¿Cómo puede ser posible esto? Las Sagradas Escrituras no son palabras de hombre alguno o las ideas de Moises, los jueces, reyes o profetas, sino que son las palabras del único y verdadero Dios, de Aquel que tiene todo el poder y lo expresa de manera muy solemne con respecto al libro sagrado:

"Porque la boca de Jehová lo ha dicho." Isaías 1:20

¡Así debe ser tomado, así debe ser creído! Lo que tenemos en nuestras manos cuando leemos la Biblia es la Palabra de Dios para nuestras vidas. Debemos mostrar nuestro mayor respeto y reverencia hacia ella; y como cristianos no sólo debemos leerla sino que necesitamos leerla, estudiarla y practicarla para el fortalecimiento de nuestra fe, para no caer en el error, malas interpretaciones ni apartarnos de aquel camino que trazó nuestro Señor.

2. ¿Por qué la Biblia es la Palabra de Dios?

No es de extrañar al ser la Biblia la Palabra de Dios, que el hombre del mundo no regenerado y caído intente desde cualquier punto de vista desprestigiarla y desacreditarla, ya que ésta confronta su vida y muestra la triste realidad espiritual y moral que el hombre no quiere dejar.

¿Pero por qué la Biblia es la Palabra de Dios? ¿Existe alguna prueba que demuestre que la Biblia sea la Palabra de Dios? Generalmente cada religión tiene su libro sagrado como muestra el siguiente recuadro:

Tabla Religiones - Libros sagrados

¿Qué tiene de particular y exclusivo la Biblia? ¿Qué la diferencia de otros libros también denominados sagrados? Demos un vistazo a aquellas pruebas irrefutables y comprobadas de la Sagrada Escritura y podremos confirmar que no hay libro que se le compare tanto por su exactitud histórica-arqueológica, científica, doctrinal, profética y el profundo efecto positivo para cambiar vidas de una manera completa.

2.1. La Biblia y su exactitud histórica-arqueológica

El interés de la ciencia por corroborar ciertos pasajes de la Escritura empieza recientemente, a principios del siglo 19. A esta disciplina se la denomina arqueología bíblica que se encarga de estudiar los lugares indicados en la Escritura. Las investigaciones arqueológicas realizadas en la zona donde se desarrollan los hechos narrados en la Biblia tienen como un resultado añadido la comprobación de los hechos, lugares y personajes que aparecen citados en los diferentes libros que componen la Biblia.

En esta sección no pretendemos abarcar todos estos descubrimientos ya que la lista e información es muy extensa, pero sí queremos mencionar al menos algunos de ellos, todos estos confirmados y corroborados. De esta manera demostrar que las personas, lugares y sitios mencionados en la Palabra de Dios no son invenciones ni historietas, sino que están basados en hechos reales. Veamos los siguientes descubrimientos:

  • Los archivos cuneiformes de Ebla (Tell Mardikh). Descubiertos en 1975 incluyen el nombre de tres personajes relacionados con los patriarcas bíblicos, entre ellos el de Ebrum, que algunos identifican con el patriarca bíblico Heber (Génesis 11, 15-17).
  • El Túnel de Ezequías (2 Reyes 18-20 y 2 Crónicas 29-32). Un túnel de 533 metros fue construido para proveer a Jerusalén de agua subterránea en prevención de la invasión asiria de 701 a. C.
  • Las Murallas de Jericó (Josue 6)  En 1995, Hendrik J. Bruins y Johannes van der Plicht utilizaron una prueba de radiocarbono de alta precisión para 18 muestras de Jericó, incluidas seis muestras de cereal carbonizado, del estrato quemado, que dieron como resultado una antigüedad hasta 1562 a. C.
  • Inscripción encontrada en Tel Dan de c. 850-835 a. C. contiene la frase "de David" (ביתדוד). (Casa de David).
  • Piscina de Siloé, ubicada al sureste de las murallas de la ciudad, es receptora de las aguas del Túnel de Ezequías.
  • Segundo Templo, construido por Herodes el Grande.
  • Rey Sargón II de Asiria. Este personaje que aparece en Isaías 20:1 no pudo ser confirmado hasta que en 1843 se descubrieron las ruinas de su palacio. Se hallaron escritos en los que se relatan las conquistas de las ciudades de Samaria y Asdod que aparecen también relatados en el libro de Isaías.
  • La Ostraca de Gath:
    • Encontrada por A. Maeir cuando realizaba las excavaciones de Tel es-Safi en 2005.
    • Texto inciso, de nueve letras, que presenta dos nombres (אלות ולת) etimológicamente relacionados con Goliat (גלית).
  • Inscripción de Poncio Pilatos encontrada en el teatro romano de Cesarea.
  • Descubrimientos Ron Wyatt, a pesar de que no se tenga 100% de certeza dichos descubrimientos, vale la pena mencionar algunos de ellos:
    • El Arca de Noé, en el sitio arqueológico de Durupinar, ubicado a 18,25 millas al Sur del Monte Ararat. Ron probó el material encontrado en el monte Ararat y demostró ser madera laminada petrificada.
    • Piedras de azufre entre las cenizas de Sodoma y Gomorra.
    • El sitio del Monte Sinaí bíblico, en Arabia Saudita, donde se ve la cima de la montaña quemada por un calor abrazador, una roca enorme partida a la mitad presuntamente se trate de la peña Horeb, altares y una gran planicie que pudo albergar a cientos de miles de personas.
  • Con respecto a nuestro Señor Jesucristo, aparte de la basta información acerca de su vida en el nuevo testamento, también están las siguientes fuentes:
    • El historiador judío Flavio Josefo hace dos menciones sobre Cristo en su obra, Antigüedades judías.
    • A comienzos del siglo II, Plinio el Joven, en una carta al emperador Trajano hace mención hacia los cristianos y cánticos que éstos dedican a Cristo.
    • Hacia 116 o 117, el historiador Tácito, en sus 'Anales' hablando de Nerón, comenta que después del incendio de Roma infligía penas severas a los partidarios de un tal Cristo, que había sido supliciado bajo Poncio Pilato.

2.2. La Biblia y su exactitud científica

A pesar de que la Biblia no es un libro de ciencia, nos sorprenderá saber que la Biblia contiene verdades científicas que los autores de las Sagradas Escrituras inspirados por Dios dejaron plasmados Su Palabra y que éstas fueron descubiertas y confirmadas por el hombre y los ojos de la ciencia cientos incluso miles de años después de que la Biblia los haya mencionado. Ahondaremos sólo en tres ejemplos:

¿Qué forma tiene la tierra?

Esta pregunta intrigó al hombre por miles de años. Según la opinión general en la antigüedad, la Tierra era plana. Así, los babilonios se imaginaban el universo como una caja o cámara que tenía por suelo la Tierra. En la India, los sacerdotes védicos pensaban que la Tierra era plana y que solo tenía un lado habitado. Cierta tribu primitiva de Asia la concebía como una enorme bandeja de té.

Ya en el siglo VI A.C., el filósofo griego Pitágoras formuló la teoría de que, puesto que la Luna y el Sol eran esféricos, la Tierra también debía de ser una esfera. Posteriormente, Aristóteles (IV A.C.) propuso la mima tesis, y explicó que los eclipses lunares demuestran la esfericidad del planeta, pues la sombra que este proyecta sobre la Luna es curva.

Para algunos era inaceptable la implicación lógica de que la Tierra fuera redonda: el concepto de las antípodas. Lactancio, apologista cristiano del siglo IV D.C. se burló de aquella idea. Razonó así: “¿Hay alguien tan ignorante que crea que hay hombres cuyo pies están por encima de sus cabezas, o que las plantas y los árboles están por encima de sus cabezas?”.

El concepto de las antípodas representaba un dilema para los teólogos, al hacer preguntas tales como, ¿Si hay gente en las antípodas, de donde salieron esas personas? Desconcertados terminaron aceptando lo que había dicho Lactancio y de que la tierra no podía ser una esfera. No obstante el concepto de una tierra esférica no se había dejado totalmente, aun hasta en el viaje de Colon (1492), habían personas que afirmaban que la tierra era plana.

Hubo que esperar a los comienzos de la era espacial, en el siglo XX, para que los seres humanos se alejasen lo suficiente de la tierra para poder observar que efectivamente la tierra era redonda.

Ahora, ¿Qué decía la Biblia al respecto? En el siglo VIII A.C. cuando predominaba la teoría de que la tierra era plana, siglos antes de que los filósofos griegos formularan la teoría de que probablemente la tierra era redonda, y miles de años antes de que los seres humanos la vieran como un globo desde el espacio, el profeta hebreo Isaías dijo con asombrosa sencillez: “Hay Uno que mora por encima del círculo de la Tierra”. Is.40:22.

La palabra hebrea “jugh”, traducida en este texto “círculo”, también puede traducirse como “esfera”. El escritor bíblico Isaías no hizo referencia a los mitos populares acerca de la Tierra; escribió una afirmación que no ha estado en pugna con los adelantos del descubrimiento científico.

• ¿Cómo se sostiene la Tierra?

En la antigüedad, al hombre le intrigaban otras cuestiones del cosmos: ¿Sobre qué descansa la Tierra? ¿Qué sostiene al Sol, la Luna y las estrellas? Entonces no se conocía la ley de la gravitación universal, formulada por Isaac Newton y publicada en 1687. Como la idea de que los astros estaban suspendidos en el espacio vacío era desconocida, solía explicarse que ciertos objetos o sustancias tangibles sostenían la Tierra y los demás astros.

Por ejemplo, una antigua teoría, decía que la Tierra flotaba en las aguas que la rodeaban. Los hindúes creían que reposaba sobre varios fundamentos, colocados uno encima del otro. Según ellos, descansaba sobre cuatro elefantes, que a su vez estaban sobre una enorme tortuga, y esta, sobre una inmensa serpiente enroscada que flotaba en las aguas universales. Empédocles, filósofo griego del siglo V A.C. creía que la Tierra se sustentaba sobre un torbellino que causaba el movimiento de los astros.

Las ideas de Aristóteles estuvieron entre las más influyentes. Aunque propuso la teoría de que la Tierra era una esfera, negó que pudiera estar suspendida en el vacío. En su tratado Del Cielo refutó el concepto de que la Tierra reposara sobre el agua, pues afirmó que “el agua no es apta para permanecer en lo alto, antes siempre está encima de algo”. Por consiguiente ¿Qué sustenta la Tierra? Aristóteles les enseñaba que el Sol, la Luna y las estrellas estaban sujetos a la superficie de esferas sólidas y transparentes. Las esferas estaban unas dentro de otras, y en el centro de todas ellas se encontraba inmóvil la Tierra. Al girar las esferas una dentro de otra, los objetos que había en ellas (Sol, Luna y estrellas) se desplazaban en el cielo.

La explicación de Aristóteles parecía lógica. Si los astros no se hallaban adheridos con firmeza a algo, ¿de qué otro modo podían estar suspendidos? Los criterios de Aristóteles se aceptaron como un hecho durante unos dos mil años. Según The New Encyclopedia Britannica, en los siglos XVI y XVII sus enseñanzas “habían adquirido la categoría de dogma religioso” a los ojos de la iglesia. La invención del telescopio llevó a que los astrónomos cuestionaran la teoría de Aristóteles. Sin embargo, no hallaron respuesta definida hasta que sir Isaac Newton explicó que los planetas estaban suspendidos en el vacío y se mantenían en sus órbitas gracias a una fuerza invisible “La gravedad”. Esta idea parecía inverosímil, y a algunos de los colegas de Newton se les hizo difícil aceptar que el espacio fuera un vacío casi sin materia.

¿Qué decía la Biblia sobre este tema? Hace casi tres mil quinientos años, la Biblia afirmó con claridad que la Tierra cuelga “sobre nada”. (Job 26,7). En el hebreo original, la palabra que en este pasaje se traduce “nada” (beli-máh) significa literalmente “sin algo”. En aquel tiempo casi nadie se imaginaba que la Tierra era un planeta suspendido “en vacío”. No obstante, el escritor bíblico se adelantó muchísimo a su tiempo al hacer una afirmación científicamente exacta.

• ¿Cuánto es el número de estrellas?

Ptolomeo en el siglo 2 D.C. catalogó 1022 estrellas, número que fue considerado legítimo hasta que Galileo inventó el telescopio en el siglo 17 D.C. Aunque el limitado ojo humano ve solamente 5.000 estrellas, la Biblia desde el comienzo afirma que el número de estrellas es… “…como la arena del mar”. Gen.22, 17.

En la siguiente tabla queremos mencionar también otras citas bíblicas que confirma su exactitud científica:

A pesar de que la Biblia fue escrita aproximadamente a lo largo de 1500 años y por 40 autores, cada uno de ellos con una profesión u oficio diferente, en toda las Escrituras no encontramos contradicción o error alguno, sino que todos ellos proclaman al único y verdadero Dios mostrando el camino que el hombre debe seguir para la salvación.

2.3. La Biblia y su exactitud doctrinal y efecto positivo en sus lectores

Además de todo esto, cabe destacar el tremendo efecto positivo en sus lectores para cambiar vidas, acercarlas más a Dios y que éste deje sus malos caminos y pueda vivir en armonía con su Creador y sus semejantes. Por medio de la historia podemos ver que las naciones que adoptaron la Biblia como modelo de sus leyes y base de su constitución, son las que actualmente tienen una democracia más sana y donde las leyes en verdad se cumplen para beneficio de la sociedad, a comparación del resto que sólo utiliza la sabiduría humana para establecer sus leyes con resultados trágicos.

En verdad, no hay otro libro que muestre tal armonía y exactitud doctrinal y que genere tantos cambios positivos como las Sagradas Escrituras que fueron inspiradas por Dios, como explica el apóstol Pablo:

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. 2 Timoteo 3:16-17.

2.4. La Biblia y su exactitud profética

Sin duda alguna, es en este punto donde debemos detenernos y admirar la exactitud de los hechos que ya estaban profetizados en el Antiguo Testamento y cómo llegaron a cumplirse a cabalidad en el Nuevo Testamento, y cómo las profecías tanto del AT como del NT continúan cumpliéndose y se cumplirán con la misma exactitud.

En el Antiguo Testamento hay más de 300 profecías que hablan sobre la llegada del Mesías, su ministerio, pasión y muerte que Jesucristo cumplió una a una todas estas profecías. De los libros del AT ya se mencionaba dónde y el tiempo que iba a nacer, de cuál de las 12 tribus tendría que venir, el propósito de su venida, su pasión y muerte son predichas con datos y detalles específicos que asombran a todo aquel que se abra sus ojos para ver la realidad de estos hechos. Veamos algunos ejemplos:

2.4.1. Profecías acerca de Jesús

1) El Mesías vendría de la simiente de Abraham, la tribu de Judá, la casa de David

  •  Génesis 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 
  • Génesis 49:10 No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos. 
  • Isaías 9:7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. 
  • Jeremías 23:5 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.

El libro de Génesis fue escrito aproximadamente en 1445 A.C. y afirma que en la descendencia de Abraham, es decir, en el que habría de venir (el Mesías) serían benditas todas las familias de la tierra. La bendición que dio Jacob a Judá que el cetro nunca sería quitado hasta que venga el Siloh, es decir el "descendiente", "el enviado", "aquel a quien le corresponde (el cetro)", "el que da descanso", "el que trae la paz” es una clara referencia a que el Rey de reyes y Señor de señores vendría de la tribu de Judá.

El libro de Jeremías fue escrito el 627-585 A.C. y junto con Isaías hacen una referencia a la casa de David de donde vendría el Mesías, como explican los evangelios de Mateo en 1:2-16 y Lucas en 3:23-38 acerca del linaje de Jesús, cumpliendo así esta profecía acerca de su descendencia a cabalidad.

2) El tiempo de su venida

  • Daniel 9:26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.

Daniel escribe esta profecía el año 605-536 A.C. y menciona que se quitaría la vida al Mesías antes de la destrucción del segundo templo de Jerusalén. Mediante la historia sabemos que el segundo templo fue destruido el año 70 D.C. por parte de las tropas romanas al mando de Tito, y también se sabe que años después de la destrucción del templo se levantaron muchos que se autoproclamaron Mesías. En cambio Jesucristo nació en el tiempo esperado tal y como se encontraba profetizado.

3) La madre del Mesías y el carácter divino del recién nacido

  • Isaías 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

El libro de Isaías escrito el 740-680 A.C. y en el pasaje mencionado muestra que el Mesías nacería de una virgen, y sabemos que efectivamente así fue e indica que su nombre sería Emanuel (Dios con nosotros), en este caso no se refiere al nombre literal del Salvador, sino al origen divino del recién nacido, el cual es Dios con nosotros.

4) Lugar de nacimiento

  • Miqueas 5:2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

El libro de Miqueas fue escrito el 700 A.C. y hace la sorprendente profecía del lugar de nacimiento del Salvador que sería en Belén, Lucas 2:4 describe como se cumple esta profecía cuando José sale de Nazaret junto con su esposa para empadronarse en Belén donde nacería Jesucristo: “Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David”.

Sus salidas son desde el principio…”, nuevamente confirma el carácter divino del Mesías cuando afirma que sus salidas son desde los días de la eternidad.

5) La entrada triunfal a Jerusalén

  • Zacarías 9:9 Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

El libro de Zacarías fue escrito el 520-518 A.C., y muestra la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén con asombrosos detalles. Mateo 21:5 y Juan 12:15 hacen referencia como esta profecía llego a cumplirse al pie de la letra.

6) La predicación de las buenas nuevas

  • Isaías 61:1-2 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados…

Cuando nuestro Señor Jesucristo leyó el texto de Isaías mencionado en la sinagoga de Nazaret dijo con absoluta certeza que: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” Lucas 4:21. Efectivamente sabemos que fue así dando cumplimiento a esta profecía acerca de su ministerio y la predicación de las buenas nuevas.

7) Sería traicionado por 30 piezas de plata

  • Zacarías 11:12-13 Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.

En Mateo 27:3-10 describe como Judas traicionó a Jesús por 30 piezas de plata y como éste arrepentido por lo que había tomó las monedas y las echó en el templo. Dando un cumplimiento cabal y exacto a lo que estaba escrito en Zacarías 11:12-13.

8) Pasión y muerte del Mesías

  • Salmos 22:16,18 ss Horadaron mis manos y mis pies. Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.
  • Zacarías 12:10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.
  • Isaías 53: 4-5 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

El libro de Salmos fue escrito aproximadamente el 1000 A.C., sin embargo menciona detalles de la crucifixión cientos de años antes de que el imperio romano lo impusiera como un castigo para los condenados a muerte. En Mateo 27:35 con referencia al versículo de Salmos 22:18 dice lo siguiente: “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes”.

“…. Mirarán a mí, a quien traspasaron”, este fue el último golpe que recibió Jesús en su cuerpo cuando un soldado romano le atravesó una lanza en su costado. Esta profecía también habla de la redención final de Israel en los últimos tiempos cuando toda la casa de David (Israel) mire al único y suficiente Salvador Jesús y se aflijan, se arrepientan y lloren por la dureza de su corazón que por milenios no pudieron reconocer que el Mesías es Aquel que tanto habían despreciado.

Ciertamente todo el capítulo de Isaías 53 es una asombrosa descripción sobre el sufrimiento del Siervo de Jehová, el propósito de su muerte y su exaltación final puesto que él expió los pecados de su pueblo, toda esta profecía que está descrita de manera muy detallada y precisa que no cabe duda que fueron dictadas por el Espíritu Santo para dar a conocer al hombre el plan de redención, propiciación y expiación que habría de realizar el Mesías para salvar al hombre de la condenación eterna a causa del pecado.

2.4.2. Datos históricos del Antiguo Testamento

Algunos impugnadores de las Sagradas Escrituras podrían argumentar en su ignorancia que el Antiguo Testamento fue escrito en el tiempo de Jesús o posterior para hacer encajar las pruebas. Nada puede ser más alejado de la realidad que este débil argumento de querer desacreditar la Palabra de Dios.

Actualmente se tienen copias de manuscritos como los de Qumrán que datan del 150 A.C. Y los escritos de la Septuaginta (Los libros del Antiguo Testamento + los apócrifos y libros históricos judíos) que datan del 300 – 200 A.C. que se encuentran en museos alrededor del mundo, todos estos datos confirman y muestran la veracidad de las profecías y la certeza de que Jesús es quién dice ser y de que la Biblia es la Palabra de Dios.

2.4.3. Probabilidades

¿No pudo cumplir Jesús al azar estas profecías? ¿No las habrá cumplido sólo por simple coincidencia? Estas interrogantes podrían ser el último golpe después de la huida y rendición de aquel que no le queda más que aceptar su derrota ante la Palabra de Dios.

Se han hecho cálculos matemáticos y se ha llegado al resultado de que si Jesús hubiese cumplido simplemente al azar 8 de las más de 300 profecías expresadas en el Nuevo Testamento, tal probabilidad sería:

1 / 10 28

Es decir:

1 / 10 000 000 000 000 000 000 000 000 000

En otras palabras, es IMPOSIBLE que Jesús haya cumplido estas profecías por simple azar, si todas ellas se cumplieron fue porque Aquel que es soberano y tiene el control de todas las cosas lo planeo antes de la fundación del mundo e hizo como se propuso.

Por todo esto, por su exactitud histórico-arqueológica, por su exactitud científica, por su efecto positivo en las personas y por su exactitud profética podemos afirmar fehacientemente y sin dejar ninguna duda que la Biblia, la Sola Escritura es la Palabra de Dios, no hay libro que se le compare, no hay escrito humano que pueda reemplazarla ni ningún hombre que se atribuya así mismo el término de infalible, sino, solamente la Palabra de Dios.

3. ¿Biblia Católica o Biblia Protestante?

La Biblia protestante contiene 66 libros, 39 libros del Antiguo Testamento (al igual que el canon Hebreo) y 27 del Nuevo Testamento, la Biblia católica contiene un total de 73 libros, 46 libros del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento. Adentrarnos en la historia y examinar paso a paso cómo fue que se formó el canon bíblico extendería en sobremanera este capítulo.

Si bien vemos que el canon del Nuevo Testamento es el mismo, con sus 27 libros. La disputa está en los libros del Antiguo Testamento. Para resolver esta controversia dejemos que la misma Palabra de Dios nos responda. Encontramos que en Romanos 3:1-2 está escrito:

¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios”.

Fue a los judíos que se les confió la Palabra de Dios en el antiguo pacto, y son ellos quienes tenían la aprobación de Dios con respecto al canon del Antiguo Testamento, Jesús y los apóstoles no mencionaron en ninguna parte los libros apócrifos y estos libros fueron rechazados por los judíos y nunca formaron parte de los libros inspirados, hasta nuestros días ellos siguen manteniendo los 39 Libros del AT que se encuentra en la Biblia protestante. Pero la Iglesia católica pasando por alto la Palabra de Dios, decidieron agregar los libros apócrifos el año 1546 en el Concilio de Trento para de una u otra manera frenar el avance de la Reforma.

Encontramos también una referencia que no dejará ninguna duda acerca del Canon de la Escritura. Leemos en Éxodo 25:31-40 que Dios le da órdenes muy específicas a Moises para la construcción del candelero de oro indicando que dicho candelero debía tener 3 brazos a la izquierda, una caña central y tres brazos a la derecha. En cada uno de los tres brazos tanto izquierdo como derecho debía tener 3 copas en forma de flor de almendro, una manzana (en total 3 manzanas en cada brazo v 35) y 3 flores. En el centro debían ser cuatro almendros, cuatro manzanas y cuatro flores. Tal y como se observa en la imagen de abajo.

¿Por qué Dios fue tan específico en sus instrucciones a la hora de construcción del candelero? Sabemos que había un propósito en dichas instrucciones. En Jeremías 1:12 con respecto a la vara de almendro que veía el profeta indica que el Señor apresura Su Palabra para ponerla por obra y en Salmo 119:105 compara a Su Palabra con una lámpara “Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera a mi camino”. La representación del candelero de oro era la Palabra de Dios, ahora, contemos las piezas que tiene el candelero. 3 almendros, 3 manzanas y 3 flores en un brazo dan un total de 9 piezas por brazo. El lado izquierdo tiene 3 brazos, en total 9 x 3 = 27 piezas para el lado izquierdo y 27 piezas para el lado derecho. El centro tiene 4 almendros, 4 manzanas y 4 flores, un total de 12 piezas. Sumando las piezas del lazo izquierdo con el centro 27 + 12 = 39 y curiosamente son 39 los libros del Antiguo Testamento y 27 piezas del lado derecho que son exactamente la cantidad de libros del Nuevo Testamento. Sumando todas las piezas dan un total de 66 piezas tal y como se encuentran distribuidos los libros de las Sagradas Escrituras. Mas datos sobre este tema ingresar al siguiente link "La Predestinacion de la Biblia".

Los libros que tenemos actualmente en nuestras Biblias con sus 66 libros es la Palabra de Dios tal y cual Él quiso dejarla. Asombrémonos por esta maravilla y que la sola Scriptura sea nuestro manual de vida a seguir, obedecer y practicar dándole toda la gloria a Él. ¡Amen!.


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